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A propósito de Sebastián Edwards: aquí si hay liberales

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Desde el año 2013 existe el Partido Liberal de Chile, un partido conformado por jóvenes sub 35 años, de origen plebeyo, no elitista, que ofrecemos un proyecto liberal igualitario, es decir que armoniza libertad e igualdad. Este proyecto, se lleva a cabo fuera del Duopolio. En efecto, tenemos el registro de ser el único partido que compitiéndole a las coaliciones tradicionales durante la vigencia del sistema binominal logró elegir un parlamentario (Vlado Mirosevic) en el 2014. En esta misma línea estratégica, y pese a nuestra corta existencia, el año pasado logramos elegir a Gerardo Espíndola como Alcalde de Arica.

Nuestra inspiración en Chile la encontramos en el liberalismo republicano del siglo XIX (de figuras tales como el ex Presidente Balmaceda, Francisco Bilbao y Pedro León Gallo) y actualmente en el premio nacional de humanidades, Agustín Squella. En el mundo encontramos inspiración en países como Holanda, los países escandinavos, la Canadá de Trudeau y la Francia de Macron.

Somos críticos de una sociedad, como la chilena, fundada en una concentración del poder que asfixia la libertad y niega la igualdad. Efectivamente, se funda en la concentración del poder de una elite por sobre la democracia, en la concentración del poder del Presidente por sobre el resto de los poderes del Estado, en la concentración del poder económico (oligopolios) por sobre el mercado y, por la concentración del poder centralista de Santiago por sobre las regiones. Luego de concentrado el poder, opta por priorizar la autoridad por sobre la libertad, para finalmente entregarle la definición y provisión de libertades y derechos básicos a los detentadores del poder (mayoritariamente provenientes de sectores conservadores), que rara vez responden por sus abusos ante la ciudadanía. El resultado de esta situación es conocido: la imposición de un régimen neoliberal que en la práctica ha supuesto la privatización y desregulación a la medida de determinados grupos económicos (pero en ningún caso en favor del mercado), y un proyecto de Estado laico aún inconcluso.

Para superar este escenario, hemos sido activos defensores de la libertad integralmente, esto es de la libertad política, individual y económica. En el ámbito político, estimamos indispensable ponerle fin a la democracia tutelada razón por la cual tomamos partido por una nueva Constitución hecha en democracia y reivindicamos la asamblea constituyente como un mecanismo típicamente liberal para la generación de un nuevo pacto social.

En el ámbito de las libertades individuales, hemos sido activos promotores de la despenalización del aborto 3 causales, de la eutanasia y del auto cultivo de la marihuana. Asimismo, del reconocimiento del matrimonio igualitario, la adopción homoparental y la ley identidad de género. Además, nos hemos opuesto al populismo penal, en general, y a la “detención por sospecha”, en especial.

Por su parte, en el ámbito económico defendemos el mercado de las ineficientes intromisiones estatales pero promovemos regulaciones efectivas para protegerlo de los oligopolios que lo desdibujan. Sin embargo, creemos que los derechos sociales tales como educación, salud y pensiones, deben estructurarse de acuerdo a lógicas distintas de las de mercado y constituirse como las condiciones materiales mínimas que hacen posible el desarrollo de un proyecto de vida autónomo.

En el ámbito internacional, nuestro partido es el único partido nacional que forma parte de la federación de partidos liberales (la internacional liberal). Además, hemos estrechado lazos con los partidos liberales D66 y VVD de Holanda y Radikale Venstre de Dinamarca.

Todos estos antecedentes permiten razonablemente afirmar que, el Partido Liberal chileno encarna un proyecto liberal igualitario en proceso de consolidación con la aptitud de ser la versión nacional de los proyectos liberales que en el mundo exitosamente han triunfado por sobre los peligros del surgimiento de ultra derecha y de los populismos. Esperamos que lo expuesto sea tenido en consideración para los futuros análisis de Sebastián Edwards.