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sexo, mentiras y encuestas

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Una encuesta reciente mostró que los hombres declaran un promedio de 8,4 parejas sexuales y las mujeres 3,2 en nuestro país. La misma encuesta reveló que un 95 por ciento tuvo relaciones sexuales con una persona de otro sexo, lo que significa que el promedio de parejas sexuales de hombres y mujeres debería ser muy parecido. ¿Cómo se explica esta brecha entre hombres y mujeres? ¿Alguien miente? ¿O será que la forma tradicional de las encuestas de abordar el comportamiento sexual de las personas no es del todo precisa?

Hace pocos días se dieron a conocer los resultados de un estudio acerca de la sexualidad de los chilenos, realizado por GfK Adimark. Se trata del primero de este tipo llevado a cabo por esta compañía. Algunos detalles técnicos sobre el muestreo: 1.709 personas entrevistadas, mayores de 18 años y residentes en las principales ciudades del país, seleccionadas aleatoriamente en tres estapas: manzanas, hogares y finalmente los encuestados. La recolección de datos se efectuó entre el 3 de enero y el 10 de febrero de este año.

No hay más detalles respecto a cómo se realizó el estudio. Curiosamente, los (pocos) detalles disponibles del estudio no están disponibles en el sitio web de la compañía (a la fecha de publicación de esta entrada), sino en la prensa (ver aquí).

Uno de los datos que más llama la atención es el promedio de parejas sexuales declaradas por los encuestados. Aquí el término “parejas sexuales” refiere a encuentros casuales y por cierto, a aquellos que ocurren en el contexto de una relación de largo plazo. Entre quienes afirman haber tenido alguna relación sexual en su vida (94 por ciento de la muestra), este promedio llega a 5,9 en Chile. Los hombres declaran un promedio de 8,4 parejas sexuales y las mujeres 3,2 en nuestro país. ¿Extraño? Claro que no, podría pensar el lector. La sabiduría convencional indica que los hombres exageran el número de parejas sexuales que han tenido en su vida y las mujeres subestiman ese número. “Se sabe”.

Y esto no pasa en Chile solamente, sino también en otros países, como Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y Noruega, donde los hombres sostienen haber tenido entre dos y cuatro veces más parejas sexuales que las mujeres, en promedio, en sus respectivos países. De acuerdo al estudio de GfK Adimark, esta diferencia sería poco menos del triple en Chile.

Sin embargo, esta discrepancia es extraña. La misma encuesta revela que, entre quienes dijeron haberse iniciado sexualmente, un 95 por ciento tuvo relaciones sexuales con una persona de otro sexo (un 9 por ciento afirmó haber tenido relaciones con una persona del mismo sexo). Esto significa que el promedio de parejas sexuales de hombres y mujeres debería ser muy parecido, a menos que exista una proporción importante de hombres que viaje al exterior a sostener encuentros sexuales, lo que parece poco probable.

Entonces, ¿cómo se podría explicar esta discrepancia? Hay dos explicaciones. Una tiene que ver con la deseabilidad social de la respuesta. Tradicionalmente, vemos este aspecto en las preguntas sobre intención de voto: hay una tendencia de las personas de afirmar que acudirán a las urnas porque ellas creen que los “buenos ciudadanos” lo hacen, aun cuando no sea su interés hacerlo. Ahora bien, en este contexto, lo que se espera socialmente de los hombres es que declaran “muchas” parejas sexuales y lo que se espera de las mujeres es que mencionen “pocas”. En caso contrario, no calzarían con la convención social y por lo tanto, temen que podrían ser juzgadas por su respuesta “real”. Este aspecto se exacerba en encuestas cara a cara, cuando el entrevistado puede sentirse juzgado, incluso por el lenguaje corporal del encuestador.

Una segunda explicación, más interesante que la primera, tiene que ver con la forma en cómo hombres y mujeres estiman el número de parejas sexuales. Un estudio a una muestra pequeña y no representativa de la población pidió a los encuestados que reportaran la cantidad de parejas sexuales que habían tenido en su vida y la estrategia que utilizaron para llegar a la cifra. El estudio encontró que los hombres declaraban más parejas sexuales que las mujeres (nada sorprendente ahí) y que la estrategia que usaban los primeros, en promedio, para llegar a la cifra eran aproximaciones del tipo “12 más unas pocas otras” o “he tenido tres parejas sexuales aprox. por año, durante los últimos cuatro años, por lo tanto, he tenido 12 parejas sexuales”. Las mujeres, en tanto, tendían a “tratar de recordar y enumerarlas todas”. De acuerdo a la literatura de psicología cognitiva, las estrategias utilizadas por los hombres tienden a sobreestimar las cifras reales porque no tienen cotas y la de las mujeres tiende a subestimar la cantidad real por simple olvido.

Un experimento realizado a una muestra aleatoria y representativa de la población adulta de Estados Unidos (cuyos detalles están disponibles aquí) le pidió a los encuestados que reportaran la cantidad de parejas sexuales que han tenido en su vida. A un primer tercio de la muestra, seleccionado aleatoriamente, se le pidió (las traducciones de las preguntas que siguen son propias): “Por favor, mencione la cantidad de parejas sexuales que ha tenido en su vida”. A un segundo tercio, también seleccionado al azar, se le pidió “Por favor, mire hacia atrás en su vida, desde su primera pareja sexual, y enumere todas las parejas sexuales que ha tenido hasta la más reciente”. Y al tercio restante se le pidió lo siguiente: “Sin pensarlo demasiado, por favor estime aproximadamente el número de parejas sexuales que ha tenido en su vida”. Preguntado de la forma convencional (primer tercio) los hombres declararon 16,5 parejas sexuales en promedio versus 6,8 de las mujeres, una diferencia de 9,7 entre ambos grupos. Cuando se pidió enumerar (segundo tercio), la brecha se redujo a 7 parejas. Por último, cuando se preguntó “sin pensar demasiado” (tercer tercio), los hombres afirmaron haber tenido 12 parejas sexuales y las mujeres casi 9, en promedio, reduciendo la brecha entre sexos a 3,8, cifra muy cercana, aunque todavía por encima, al margen de error.

Aunque el cuestionario de la encuesta GfK Adimark no está disponible, la presentación supone que la pregunta utilizada para llegar a los promedios mencionados fue “¿Cuántas parejas sexuales ha tenido?”. Quizás, si se hubiera preguntado de otra forma, los resultados habrían sido distintos, a la luz de la evidencia internacional discutida.

Esto pone de manifiesto que, cuando se trata de preguntas sobre sexo, no siempre se trata de mentiras o deseabilidad social, también se trata de la forma en cómo la mente de las personas funciona a la hora de aproximarse a la pregunta y de cómo los que realizamos encuestas podemos tomar en cuenta tales aspectos para tener estimaciones más precisas.

Finalmente, si usted se encuentra conversando con sus amigos o amigas sobre el número de parejas sexuales que han tenido en la vida, ya sabe qué está pasando por la mente de ellos cuando estén estimando la cifra.

 

Por: Roberto Gonzales

Fuente: http://lasituacion.cl/2017/11/02/sexo-mentiras-y-encuestas/