Inicio Entrevistas Alfredo Jocelyn-Holt: “Piñera y Bachelet son mortalmente parecidos”

Alfredo Jocelyn-Holt: “Piñera y Bachelet son mortalmente parecidos”

339
0
Compartir

El historiador y columnista nunca deja de estar pendiente de lo que ocurre en la primera línea política. Con las elecciones y sus resultados ya en los libros de historia, Alfredo Jocelyn-Holt dice a T13 Semanal que la presidenta Michelle Bachelet y el presidente electo Sebastián Piñera van a marcar un periodo de 16 años en la política chilena. Después de eso, dice, viene la incertidumbre de una nueva etapa política. Aquí su análisis del nuevo mapa político.

Alfredo Jocelyn-Holt nunca ha militado, ni participado en algún cargo público. Sin embargo, ha tenido un importante protagonismo en la contingencia política de las últimas tres décadas a través de sus libros, opiniones, entrevistas, columnas y otros medios desde donde ha comentado la contingencia.

-Quería analizar lo que ha sido su vida política…

¿La mía?

-Sí, porque ha sido intensa desde el retorno a la democracia.

Yo no soy el personaje…

-Usted siempre dijo que era de derecha cuando la Concertación gobernaba, luego tuvo simpatías por Ricardo Lagos, pero terminó decepcionado.

Rápidamente decepcionado.

-Y después fue el primero en descubrir que Bachelet pertenecía a “la familia militar” ¿Mantiene eso?

Absolutamente y también dije era “mediática”. Lo increíble fue que en la pasada elección presidencial las dos candidatas, Evelyn Matthei y Bachelet, provenían del mundo militar.

-¿Por qué era relevante?

Porque en la historia de Chile es clave el poder de veto de los militares. Está claro en la Constitución de 1980, pero podríamos extrapolarlo a la Constitución de 1925.

-¿A qué se refiere con veto?

Que puede vetar a los civiles, porque es un régimen cívico militar y desde 1925 en adelante, los militares sólo se entienden con el presidente de la República. Prueba de eso es que Salvador Allende los integró a su gabinete.

-¿Bachelet supo conducir a los militares?

Absolutamente. Pero el error de la Concertación fue que, para mantener tranquilos a los militares, terminaron corrompiéndose. Bachelet fue ministra de Defensa.

-Siguiendo con su historia política, usted llegó incluso a decir que le parecía atractivo Pablo Longueira ¿Cierto?

Sí, pero ha sido bastante decepcionante su actuación.

-¿Lo dice porque tuvo que abandonar su candidatura presidencial?

No, lo digo porque fue parte importante del esquema de financiamiento de la política. Creo que ese esquema de financiamiento político que conocimos en este gobierno fue parte de la negociación de Longueira y el entonces ministro del Interior, José Miguel Insulza, destinada a salvar al gobierno de Ricardo Lagos en medio del escándalo MOP Gate.

-¿Cree que ahí nace el modelo de financiamiento de la política que conocimos a principios de este gobierno?

Sí, porque determinó que el empresariado apoyara tanto a la izquierda, como a la derecha. Está demostrado que ese empresariado apoyó a la Bachelet, con casos como el de SOQUIMICH

-¿Por qué querría la derecha compartir este financiamiento con la izquierda? No habría sido mejor dejarse ese financiamiento sólo para ellos.

Por una razón muy sencilla. El salvataje de la derecha a Lagos le permitió al sector entrar al gobierno por la puerta ancha.

-¿Cómo?

Si Lagos hubiera caído por el Caso Mop-Gate, habríamos tenido un gobierno de derecha pero a través de un procedimiento tortuoso, con acusación constitucional, por secretaría, del tipo que ocurrió en Brasil con Dilma Rousseff.

-¿Eso no le convenía a la derecha?.

Piñera le debe la primera presidencia (2010-2014) a Longueira porque permitió que entrara bien, a través de un proceso electoral.

-Siguiendo su historia política, usted a fines del 2008 fue un entusiasta promotor de la candidatura de Marco Enríquez Ominami.

Sí, yo siempre he sido de Marco, hasta ahora.

-¿Dejó de ser entusiasta de MEO?

Y soy muy crítico.

-¿Por qué?

Porque un hombre que se declara díscolo, crítico, no puede terminar siendo candidato bacheletista. Eso es grotesco

-Después de esta larga trayectoria en que siempre ha declarados sus simpatías y antipatías, cómo se encuentra hoy.

Igual, no he cambiado nunca, siempre he estado en el mismo lugar y coherente.

-¿Pero ha cambiado varias veces de posición?

Mario Góngora (historiador chileno de mediados y segunda mitad del S. XX) fue comunista, filo falangista, apoyó a la dictadura militar y luego fue extremadamente crítico de Pinochet y uno podría preguntarse dónde estuvo su coherencia. Su coherencia estaba en que fue siempre un anti liberal.

-¿Y cuál es el común denominador de sus definiciones?

Mi coherencia, o la que pretendo tener, es que soy contrario a toda instancia de poder, y particularmente con los que son presidentes de la República, porque son muy poderosos. Quién esté en el gobierno me genera suspicacia, recelo, distancia, crítica.

-¿Nunca estaría a favor de un gobierno en ejercicio?

No, nunca.

-¿Y dónde se ubica políticamente?

En contra de todo presidencialismo. Por lo demás, los presidencialismos están viviendo días difíciles porque se desinflan al otro día de haber ganado. Le pasó a Piñera en su primer gobierno, Bachelet estuvo con 18 por ciento de popularidad gran parte del 2017, pero esto también ocurre a nivel internacional. Macron en Francia. Obama en Estados Unidos.

Mortalmente parecidos

-¿Lo que ocurrió en las elecciones pasadas es un terremoto político?

No, es continuidad política.

-¿Cómo?

Bachelet, Piñera, Bachelet y ahora Piñera. Vivimos 16, casi 17, años de dictadura. Luego 15 años de Concertación con consenso y ahora, 16 años de Bachelet-Piñera. Este país funciona por períodos de 16 años.

-¿Por qué se produjo este esquema?

Piñera y Bachelet son mortalmente parecidos.

-¿Por qué?

Están hechos el uno para el otro, se necesitan mutuamente. Son iguales, populistas, pragmáticos y son altamente personalistas. Son tan personalistas que obstruyen cualquier renovación, por eso tienen que repetirse.

-¿No dejan descendencia?

Bachelet liquidó a la izquierda, esta es la primera elección en que la izquierda fue dividida. Y Piñera después del primer gobierno dejó muy mal a la derecha.

-¿Cuál es la hebra que permite decir que fue Bachelet la que destruyó a la izquierda?

Existen tres patas para explicarlo. La primera es que estuvo sola con el enorme poder de la presidencia de la República y continuó haciendo reformas incluso con el 18 por ciento de popularidad, se sentó en la diferencia y en los efectos para su coalición. Por el otro lado, produjo a la Nueva Mayoría, el conglomerado que la llevó al poder y, después, el Frente Amplio. Imagínate que Sebastián Depolo, el generalísimo de Beatriz Sánchez, trabajó en la fundación Dialoga que formó Bachelet después del primer gobierno.

-¿No empodera líderes?

Lo único que ha hecho Bachelet a su favor, es que estableció una agenda. La izquierda está totalmente derrotada, pero ella estableció una agenda y Piñera va a tener que ladear con esa agenda.

Nuevo gobierno

-¿Cuál es la explicación del amplio margen del triunfo de Piñera?

Por muchos factores, uno es que iba dividida la izquierda. Luego, el gobierno de Bachelet fue un desastre y de una incompetencia grande. También había mucha gente que fue afectada por la incompetencia de Bachelet.

-¿Por ejemplo?

Aumentó el empleo informal. Las nuevas generaciones pueden funcionar en un esquema informal, pero para una persona que estaba acostumbrada al empleador único, quedar fuera de ese esquema a los 55 o 60 años es terrorífico.

-¿Piñera da seguridad a esa gente?

Cuando estás eligiendo a Piñera, no estás eligiendo nada tan distinto a Bachelet.

-¿Guillier era una alternativa para evitar ese modelo de alternancia?

Guillier no era ninguna alternativa. Guillier es la persona que da las noticias, no es una persona que hace noticias.

-¿Quién debe pagar las culpas de nombrar a Guillier?

Guillier es el costo de lograr sacar a Ricardo Lagos del mapa político. Lo más importante de esta elección es haber sepultado a Lagos y que lo sacaran tan despreciativamente.

-¿Qué le viene a Piñera?

El triunfalismo será por pocos días, terminará muy rápidamente. Piñera va a tener igual o peor oposición que en su primer gobierno.

-¿Nuevamente movilizaciones como las del 2011?

Sí, pero va a ser en dos frentes. Porque a la calle se va a sumar el Congreso con los 20 parlamentarios del Frente Amplio. Le van a hacer la vida imposible.

-¿Más polarización?

Absolutamente. Y hay que tomar en cuenta que se termina el ciclo, Bachelet-Piñera y la incógnita es qué es lo que viene.

-Y ¿qué viene después?

-El Frente Amplio debe estar diciendo “esta es la mía”.

-¿Y Evópoli?

Lo mismo, son bien parecidos.

-¿Tienen futuro?

Tienen el futuro que les da la juventud de sus líderes, nada más.

-¿La tiene difícil entonces? Pocas posibilidades de innovar ante la herencia de reformas de Bachelet y nuevamente movilización en la calle, con la novedad que el movimiento del 2011 ahora está en el parlamento.

Ojo, el Bachelet-Piñera, Bachelet-Piñera tiene una virtud y es que asegura continuidad porque es más de los mismo y eso da tranquilidad- Lo que viene después, es la gran incógnita.

-¿Y si surgen líderes de Evópoli o FA como alternativa?

El problema es que la política está bastante podrida y eso es lo que va a llevar a Evópoli y FA a ser alternativa. La corrupción que hemos conocido en estos años es muy grave, pero no sé si el remedio es mejor si es populismo.

-Felipe Kast dijo que estaba contra la gratuidad ¿Es una buena señal?

Piñera también dijo que estaba en contra de la gratuidad y se pegó la media Verónica. Kast puede sacarse su disfraz transformista y terminar comunista.

-¿Comunista?

Estuvo en Cuba y tuvo una militancia en un Techo para Chile. Si no hubiera sido hijo de Miguel Kast (ex ministro Mideplan de Augusto Pinochet) habría sido de Revolución Democrática.

-Pero viene de una familia de derecha, es cosa de ver a su tío José Antonio Kast.

Ese es un fenómeno interesante porque mostró que el pinochetismo es sólo el 8 por ciento. Imagínate que hubiera obtenido el 15 por ciento, habría sido preocupante. Ahora sabemos con precisión que el pinochetismo es solo el 8 por ciento. En el caso de Manuel José Ossandón no existe esa certeza y juega a decir que tiene más votos de los que realmente tiene. Él es un peligro.

Fin de la DC

-Usted ha sido históricamente crítico de la Democracia Cristiana (DC) ¿Qué va a pasar con la DC?

Es bueno lo que ha pasado con la Democracia Cristiana. La historia tiene que tener un principio, un medio y un final.

-¿Qué le pasó?

La DC tuvo notables liderazgos, muy potentes, tuvo a Frei Montalva, Bernardo Leighton, Radomiro Tomic, Rafael Gumucio. De Frei Montalva se dijo que era un Sauce en un macetero. Cuando hoy miras a los Walker o a Carolina Goic, ves personas que se presentan como los buenitos, las personas correctas, preocupadas de la ética, de los pobres. Eso lo vemos en la Goic, pero también en el Frente Amplio y en Evópoli.

“Fachos pobres”

-¿Qué le pasó al PC después de la segunda vuelta que denunció los “fachos pobres”, los “rubios”?

Desde el momento que tienes una clase media precaria que está en riesgo de la crisis económica, siempre vas a tener estos “fachos pobres”.

-¿Cómo el PC puede estigmatizar a los votantes como “fachos pobres”?

Bueno, el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, dijo que el FA era una mafia y ahora está tratando de hacer alianzas. No, no hay que darle importancia.

-¿Pero Hugo Gutiérrez ha sido clave en estas estigmatizaciones?

Hugo Gutiérrez ha sido bien patético como abogado y político.

-¿No merece análisis?

No. El PC funciona bien cuando lo hace como un todo. No cuando aparece la Camila Vallejo o Jadue o Cariola y dicen que “habían muchos rubiecitos en Recoleta”.

-¿Qué les pasó?

El PC no puede ser mediático.

-El PC chileno es bastante único. No existe en el mundo un PC que todavía sea estalinista, que defienda a Corea del Norte, a Cuba ¿Qué pasa?

En Chile no se habla de ex comunista como en todo el mundo. Es interesante ver que el PC es uno de los partidos a los que mejor le ha ido a nivel nacional. Ahora está en el parlamento, en el gobierno, y tiene plata.

-¿Larga vida al PC?

Sí, este es un país de continuidades.

-¿Qué va a pasar con el Frente Amplio y Revolución Democrática, su principal partido?

RD es la versión degenerada de la Democracia Cristiana en su versión jesuita.

-¿Jesuita?

Son una creación del cura Felipe Berrios y Fernando Montes.

-¿Tienen futuro?

Es una bolsa de gatos, se van acuchillar y estrangular entre ellos

Fuente: http://www.t13.cl/noticia/politica/semanal/alfredo-jocelyn-holt-pinera-y-bachelet-son-mortalmente-parecidos