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Una agenda para un nuevo liberalismo chileno

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ras la debacle política y electoral de noviembre escribí una “Autopsia al centro liberal“, donde propuse algunas de las posibles razones para el fracaso y elucubré sobre posibles direcciones para un futuro renacimiento. Es decir, sobre el fracaso del centrismo, la moderación, la tecnocracia y la gradualidad como discurso político y sobre la necesidad es articular en su lugaral liberalismo como extremo de la batalla cultural y política entre modernidad de mercado-democrática-valórica versus las fuerzas contraculturales de izquierda y derecha que se levantan para oponérsele, como hemos visto en el mundo desarrollado. Esto es, construyendo un liberalismo radical, antielitario, antiprivilegios, pro mercado y pro relaciones de igualdad entre las personas. Ahora intentaré ahondar un poco sobre qué podría implicar todo esto. Primero, con algunas direcciones político-culturales y luego, con propuestas de agenda programática para el futuro de un posible nuevo liberalismo radical. Pero, aún más que lo anterior, es un intento de propuesta de nuevo lenguaje a través del cual explicar el país, sus desafíos y su futuro. Esto no pretende ser un programa, ni mucho menos ser exhaustivo, sino sólo una primera aproximación, con no más intención que provocar a través de ideas, propuestas y lenguaje. Vamos:

Direcciones Político-Culturales:

  1. Radical: Una apuesta por los cambios fuertes, duros y atrevidos. Chile, la sociedad y sus instituciones deben acelerar su cambio para poner a las personas y sus instituciones a la altura de la velocidad del cambio de al realidad
  2. Pro relaciones de igualdad entre las personas: La libertad sólo se vive en igualdad de dignidad y trato. Emparejar la cancha entre las relaciones humanas, hacer del igual trato, la igual dignidad y la igualdad ante la ley mucho más que sólo conceptos al aire, sino los hilos con los que construyamos el tejido social del futuro. Esto implica intervenir y aplanar tanto el marco legal como las relaciones prácticas entre hombres y mujeres, entre adultos y jóvenes, entre empresarios y trabajadores, entre autoridades y ciudadanía, entre chilenos e inmigrantes, etc.
  3. Pro mercado: Apostar por el mercado como forma de crecer, y por el ciudadano-trabajador-consumidor como el principal activo. Cambio de la economía basada en las grandes empresas, la internalización de las ganancias y socialización de las externalidades, y su relación con el Estado, por una economía de personas, de internalización de externalidades, de flexibilidad, de competencia y libertad.
  4. Pro diversidad: Ir más allá de promover la tolerancia y construir espacios de igualdad ante la ley, sino defender la importancia de la diversidad en la construcción de una sociedad moderna. Son la diversidad cultural, sexual, de géneros, de nacionalidades, de orígenes, de etnias, de cultos y de identidades, las que nos abren las puertas del futuro como nación. Chile es más y mejor mientras es más diverso. La homogeneidad, la uniformidad y el nativismo deben ser enemigos culturales a derrotar.
  5. Anti privilegios: Combatir activamente los privilegios, no importa quién los ostente. En la sociedad, en las empresas, en los mercados y en el Estado. Para construir un país de personas iguales en libertad y posibilidades, quienes guardan poder para sí y en contra de los demás, deben ser combatidos, desmantelados y reemplazados.
  6. Antielitario: El liberalismo chileno clásico fue derrotado militarmente por la élite conservadora en 1830, en 1859 y finalmente en 1891, para convertirse en su genuflecta comparsa por 100 años hasta desaparecer. El liberalismo, si quiere renacer, debe liberarse de ese yugo y separarse cultural, política y simbólicamente de la élite conservadora chilena. Si esa élite no teme al liberalismo, no estamos cumpliendo nuestra labor libertadora. Que nos teman. La batalla de Lircay se sigue peleando y sobre nuestros hombros está la responsabilidad de ganarla de una buena vez.
  7. Focalizado: Privilegiar que la acción del Estado sea realizada donde más se necesita, redistribuyendo los recursos obtenidos en forma progresiva, progresivamente. Así, haciendo redistribución efectiva entregando derechos desde quienes más los necesitan hacia arriba, y construyendo capacidades y seguridad donde más son necesarias. Esto es, un Estado enfocado en los más pobres, en los más discriminados y en los más vulnerables.
  8. Con la mirada en el futuro: Lo que hacemos hoy debe ser con la mirada más puesta en el futuro que en el presente. Chile tiene grandes desafíos y gran atraso. Comencemos a mirar hacia adelante y actuar hoy en ese sentido. Atreverse sin miedo, apostar sin temer el fracaso. Es decir, emprender para experimentar y equivocarse para mejorar. Chile debe entenderse y liderarse como una startup.

Propuesta de Agenda Programática de Futuro (algunos ejemplos):

  1. Fin a la diplomacia de las balas de cobre: Reducción sostenida de los gastos militares chilenos, terminando la Ley Reservada del Cobre, con la búsqueda de un compromiso similar -aunque sea menor- de nuestros vecinos, para traspasar progresivamente recursos de las naciones cercanas desde las armas, a pensiones, educación parvularia, escolar, salud pública, desarrollo de ciencia y tecnología y fortaleciendo una nueva diplomacia activa y colaboradora, centrada en el desarrollo de nuestros vecinos y nuestra integración económica y social con ellos.
  2. Democracia líquida para darle poder a las personas: Entregar a ciudadanos la facultad de votar por cualquier ley de la república a través de plataformas digitales, tomando para sí parte proporcional del poder de representación de sus parlamentarios en el congreso cuando participen, y quitándosela a sus representantes. Esto abrirá espacios de participación vinculante en la democracia y aumentará la responsividad de los representantes ante su electorado.
  3. Reforma Procesal Civil: Poner a la justicia civil al alcance de los ciudadanos, para ser una herramienta útil y justa en las relaciones entre las personas y entre personas e instituciones con procesos cortos y orales, públicos, que emparejen la cancha entre las personas y entre personas e instituciones, facilitando la asociación entre personas para enfrentar judicialmente a organizaciones mayores, para que sea la justicia en sus relaciones, y no el peso del dinero y el privilegio, lo que defina los destinos de las personas, de sus intercambios, de sus relaciones, de la sociedad y del país.
  4. Garras y dientes para la justicia contra crímenes de cuello y corbata: Fortalecimiento de la Unidad de Delitos Complejos, dándole acceso a economistas, tributaristas y abogados de altísimo nivel. Aumento generalizado de capacidades intrusivas investigativas y en las penas para delitos de cuello y corbata, privilegiando penas de cárcel para delitos de gran alcance en monto y afectados, sobre todo aquellos que afecten los ahorros previsionales de millones de chilenos. Buscar estándar OCDE en capacidad, persecusión y castigo de delitos graves. Que nunca más una persona sea demasiado poderosa como para ir a la cárcel cuando comete un delito grave.
  5. Liberar y proteger a los trabajadores: Reemplazo de la indemnización por años de servicio por una indemnización a todo evento a través del fortalecimiento del seguro de desempleo. Aumentar impuesto retenido a trabajadores independientes para financiar pensiones y salud y aumentar fiscalización y penas a empresas e instituciones que operen con trabajadores sin contrato. Partiendo por el Estado de Chile.
  6. Desegregar los lugares de trabajo: Incentivo a comedores integrados en los lugares de trabajo, e impuesto al salario de ejecutivos que tengan su lugar de trabajo alejado de las principales lugares productivos asociados a su labor, como compensación al costo urbano y social que la segregación urbana provoca. Debe ser de interés público que los lugares de trabajo sean espacios de integración social y de diálogo.
  7. Comercio justo para todos: Entregar a consumidores finales el derecho legal a poder pagar en las mismas condiciones de plazo y crédito con que la empresa a la que compra un producto o servicio paga a sus proveedores, si ese plazo promedio de pago supera 1 mes. Comenzar aplicación en el retail. Así, se asegura que cualquier renta monopsónica sea captada por las personas y no por las grandes empresas, evitando que estas abusen de empresas pequeñas y medianas.
  8. Que pagar multas deje de ser negocio: Revisión generalizada de multas a empresas, personas e instituciones, con el objetivo de hacerlas relativas al tamaño, ingresos o rentabilidad de las organizaciones multadas y que nunca jamás vuelva a ser negocio violar la ley o dañar a los demás.
  9. Reducir trámites y agilizar regulaciones: Modernización del Estado enfocada en facilitarle la vida y no complicársela a las personas, primero, y luego a las empresas. Que el Estado no pida nunca más un documento emitido por el mismo Estado, y reducir tiempos de espera y de procesos para aceptar proyectos privados, sin reducir las exigencias.
  10. Ciudades como espacios inclusivos: Impuesto a proyectos inmobiliarios nuevos que capten parte relevante de la plusvalía generada por proyectos públicos o de compensación privada inaugurados en los últimos 10 años y decrecientemente hacia atrás, y financiar así proyectos de desarrollo a nivel ciudad. La inversión inmobiliaria debe ir en beneficio de todos.
  11. Fin a las AFP para impulsar la cotización individual, las pensiones dignas, sustentables y el poder de los trabajadores: Captación y administración de pensiones por institución única, pública e independiente, y licitaciones de carteras de inversión bajo criterios definidos por una Comisión Nacional de Inversión Nacional com amplia participación de trabajadores, donde el objetivo sea utilizar el poder económico de los ahorros previsionales para mejorar las pensiones de los trabajadores en todas sus dimensiones: rentabilidad de los fondos, mejora en salarios de los trabajadores, mejora en empleabilidad, disminución de lagunas previsionales, etc. Es decir, poner ese enorme poder económico al servicio de los trabajadores de Chile y sacárselo de las manos a las élites económicas que lo han controlado para su beneficio. Todo esto, junto con aumentar edad de jubilación, equiparar edades de jubilación de hombres y mujeres, eliminar desventaja de mujeres en pensiones con subsidio cruzado si es necesario y seguir aumentando más allá del 15% de cotización, hasta llegar a la misma velocidad al 20% de los salarios.
  12. Fin a la discriminación en colegios privados: Sacar los procesos de selección del control de los colegios privados e instalar sistema independiente similar a los públicos. Colegios podrán publicar su proyecto educativo y su cobro mensual y padres serán quienes tomen decisión. Si hay sobredemanda, sistema independiente seleccionará quiénes entran y quiénes no, incluso al azar. Esto llevará a mejorar la pésima calidad educacional que recibe la élite, a que sus colegios se comporten más como mercado, a aumentar el poder de elección de los padres y disminuir el poder discriminador de colegios. Pero, sobre todo, a desarticular las tribus culturales y segregadoras que alejan, aíslan y alienan a la élite del resto de Chile, dañando de paso al país entero. Élites más heterogéneas son necesarias para Chile.
  13. Financiamiento estudiantil justo para todos, sobretodo para quienes no pueden o pudieron estudiar: Estudios superiores deben ser financiados públicamente en su aporte público y privadamente en su aporte privado. Ello implica un subsidio, no un regalo de todo el pueblo de Chile a los universitarios. Financiamiento mediante crédito blando contingente al ingreso o impuesto a egresados. Hacer independiente la educación de la condición económica de las familias. Ello implica subsidiar gastos vitales con aportes en efectivo a estudiantes de menores recursos y hacer que el financiamiento mediante crédito público sea obligatorio para todos. Es decir, tal como jóvenes de familias de escasos recursos no se verán perjudicados, jóvenes de familias de altos recursos no se pueden ver beneficiados. Ellos deberán pagar también el crédito. Recursos liberados irán a Sename, pensiones, educación inicial, educación escolar y ciencia y tecnología.
  14. Ciencia y Tecnología como eje país: Subsidio tributario relevante a empresas que inviertan sobre cierto porcentaje de sus ingresos o de sus utilidades (lo que sea mayor) en Investigación y Desarrollo al alero de una Universidad o Centro de Investigación acreditado. Impuesto adicional a empresas grandes que inviertan menos de la mitad de eso en Investigación y Desarrollo al alero de Universidad o Centro de Investigación. Chile necesita que sus grandes empresas hagan investigación y desarrollo. Si no tienen la voluntad o el carácter para hacerlo, tendremos otras grandes empresas, con dueños diferentes. Toda una generación de emprendedores está esperando su turno. No más excusas.
  15. Ciudades Solares: Sistema masivo y agresivo de créditos con aval del Estado abiertos para la inversión de la clase media, para instalaciones solares domiciliarias con baterías a través de empresas instaladoras acreditadas. Así, pago inicial de familias es mínimo, ahorro mediante porcentaje de la electricidad ahorrada e inyectada a la red va a pagar en 10 años ese crédito, e impulsamos energía distribuida domiciliaria, industria solar y, ojalá, industria de baterías local asociada a nuestro norte. Chile es la capital del litio y tiene los mejores cielos solares del mundo. Debemos ser capital tecnológica y de desarrollo de energías renovables, de baterías y de industrias asociadas. Y llevar esto a los hogares de todo Chile.

Por: Davor Mimica

Fuente: http://davormimica.cl/una-agenda-para-un-nuevo-liberalismo-chileno/